Diciembre 14, 2017

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Linda Cifuentes

Linda Cifuentes

Linda Cifuentes. Señorita Quetzaltenango 2012-2013. Siempre he sido apasionada en todo lo que hago, lo que me motiva a empujar mis límites y a destacarme profesionalmente. No temo asumir riesgos porque se que para ganar es necesario arriesgarse. Soy agradecida con todas las cosas buenas y malas que ocurren en mi vida. Sé que con éxito personal y profesional no se puede sobresalir en todo momento y que es posible fallar en mi camino al éxito. Considero el fracaso como un catalizador del cambio, lo que me conduce a potenciar la mejor versión de mi misma.

Vivimos de muchas apariencias, criticamos, juzgamos y envidiamos lo que otros tienen y no podemos tener, nos fijamos en lo que los otros hacen y tratamos de igualarlo; tenemos una mirada fija equivocada, a veces. ¡Qué error estamos cometiendo! Fijarnos en otros y no en uno mismo, nos alegra la desgracia y fracaso de los demás solo porque nosotros no pudimos alcanzar nuestras metas.

 

Déjame decirte que si no pudiste alcanzar tus metas es por estar metiendo las narices donde no debes, te desgastas la vida tratando de fijarte en los errores de los demás para alegrarte tú. ¿En qué momento nos hemos convertido en seres tan egoístas? Que si a mi me va mal, a ti también te tiene que ir mal… ¡NO! No podemos seguir pensando de esa manera, pensamientos e ideas así solo conducen a un fracaso total.

 

Cuando llegues a 40 o 50 años y te canses de ver hacia los demás voltearás a verte a ti mismo y te darás cuenta que el tiempo pasó y ¿qué fue lo que lograste? ¿Qué metas alcanzaste? ¿Pudiste cumplir tan solo uno de tus sueños? No construiste absolutamente nada por estar perdiendo el tiempo en personas que tal vez ni saben que tú existes. ¿Qué lamentable no?

 

Pero más lamentable es que a pesar que quisieras vivir mejor, tener un trabajo mejor, un carro más nuevo que el que ya tienes, una casa más grande, ropa nueva, entre muchas cosas, no agradeces pero ni un poco todo lo que ya tienes. Solo vemos un lado de la moneda, pero si volteas a ver el otro lado, verás a muchas personas que tienen menos de lo que tú tienes y aún así, agradecen y son felices.

 

Porque sí existen esas personas humildes y agradecidas que tienen menos que nosotros y son felices, pero que no se conforman, luchan día a día para salir adelante, jóvenes con ganas de graduarse para poder emprender su negocio, adultos con unas ganas increíbles de trabajar para poder pagar los estudios de sus hijos y así vemos personas que aman lo que hacen y no se fijan ni se preocupan en lo que los demás digan, esas personas… son las que yo más admiro.

 

Digo todo esto por dos razones: la primera es que ayer vi una foto en un periódico nacional que me conmovió tanto sobre un anciano que en medio de su arduo trabajo se detiene para saludar y sonreír para la fotografía. ¿Se imaginan ustedes un anciano de no menos 80 años sin perder el habito de sonreír? Puede que su vida no fue como la que soñó -como me pasa a mi en estos momentos- pero no se rindió y no se sigue dando por vencido porque él tiene puesta su mirada en Dios, él y su familia que no anda perdiendo el tiempo en ver cómo viven los demás.

 

La segunda razón es porque fui una persona que me fijaba en las mamás de los demás, deseando que mi mamá pudiera darme los consejos que las otras mamás les daban a mis amigos. Pero no me puse a pensar en que hay bebés, niños, jóvenes que ya no tienen a su mamá a su lado y aún así ante el dolor de la perdida del ser mas querido en esta tierra, no dejan de agradecer un solo día a Dios por lo que aun les queda.

 

Hoy, mi mamá está de cumpleaños y el hecho de tenerla con vida y que Dios le haya permitido estar un año más a mi lado, es algo por el cuál voy a estar agradecida por el resto de mi vida. No me fijo en los demás, solo agradezco por todo lo que tengo y por tener el privilegio de tener a la mejor mamá un año más junto a mi, que espero; sean muchos más. ¡Feliz Cumpleaños Mamá! 

La vida te da sorpresas, alegrías y tristezas, te da momentos y recuerdos, sentimientos espontáneos que no vuelven, por mas que uno quisiera regresar el tiempo, nada de lo que hemos vivido o experimentado vuelve. ¿Te has puesto a pensar cómo es que estás viviendo tu vida? ¿La vida que llevas te conduce a hacer el bien o el mal? Un error lo cometemos todos, pero si siempre estás cometiendo el mismo error muchas veces, algo estás haciendo mal.

 

Es lamentable saber que vivimos en un entorno difícil por la crisis política que Guatemala está padeciendo, sin embargo, eso no tiene por que desmotivarnos para no vivir una vida plena. Y es que parte de vivir una vida plena es tener la seguridad de no sufrir ante una delincuencia que año con año va en aumento. Es bastante difícil vivir en un ambiente en caos como el que vivimos actualmente.

 

Estos últimos días he estado muy consternada por el hecho que pasó en el Hospital Roosevelt, cuando pandilleros por rescatar a uno de los suyos mataron a personas inocentes que por desgracia se encontraban en el lugar y momento equivocado luchando por sus vidas. Si, ya no hay justicia, ni mucho menos dignidad, ¿tan mal estamos? Les cambiaron la vida a las familias de los fallecidos sin siquiera ellos imaginárselo.

 

Ahora con lo que está pasando sobre la #CrisisDeEstado existe una tensión en nuestro entorno que nos estresa, nos enoja, nos decepciona y por lo tanto nos desagrada vivir en un caos. Es entonces cuando dejas de vivir y dejas de actuar y solo te acostumbras a ver de reojo lo que sucede y ya no te involucras en nada porque piensas que con tu ayuda o con tu ejemplo no cambiarás la crisis que el país está sufriendo.

 

Tienes que saber que pensamientos como esos no te llevará a vivir tu día al máximo, siempre te pasarás lamentando lo que sucede y por consiguiente no estarás feliz. A pesar de todo lo malo que puedas encontrar ahorita sobre la situación que se vive en el país, mereces ser feliz, sí, tienes todo el derecho de ser feliz ante un entorno que demuestra lo contrario. Ten en cuenta que no eres el único que se encuentra en un entorno en caos.

 

Vivir hoy no es fácil, ¿a qué me refiero con vivir hoy o vive hoy? A que tienes que vivir tu día como si fuera el último día de tu vida, actúa hoy, trata de ser feliz a pesar de tu entorno, los obstáculos, retos y desafíos que la vida te ponga día a día, tú sonríele a la vida y empieza a actuar lo mas correcto posible para que estés satisfecho de los logros que obtengas.

 

Esto, es la semilla y el ejemplo que dejas ante los demás. Talvez no puedas cambiar la crisis que sufre el país pero sí cambias la vida de una persona, de tu familia, amigos y cercanos. Al final, lo que más importa es que vivas y actúes a modo que las personas que te rodean se motiven en querer vivir y actuar de la misma manera en que tú lo haces. 

Quetzaltenango atraviesa por momentos difíciles, como el país en general. Un ejemplo es el incremento de hechos delictivos, falta de mantenimiento en la red vial y el incremento a los productos de la canasta básica. Esto como comentaba en mi columna anterior, nos muestra un panorama de injusticia social, pérdida de valores humanos y falta de voluntad política para darle solución a los problemas del ciudadano promedio.

 

El que como personas vivamos en un entorno que es asediado por estos acontecimientos nos debilita emocionalmente. Los incrementos de niveles de estrés, ansiedad, depresión entre otros, produce una inestabilidad emocional que con el tiempo puede enfermarnos. Esta inestabilidad surge a causa de la inseguridad que tenemos por vivir en un entorno que en los últimos meses ha perdido las garantías para el ciudadano común. 

 

Salir de casa y no tener la certeza de poder volver  a ver a la familia, el desajuste a la economía que va en aumento, la falta de servicios adecuados nos ha convertido en personas desesperadas por tener una alternativa a esta problemática y tratamos de actuar de una manera en la que olvidamos los valores humanos. Nos convertimos en personas egoístas que solo miran sus propios intereses o lo conveniente para proteger a los suyos.

 

Nos hemos olvidado de la importancia del servicio para el fortalecimiento del tejido social y no podemos plantear una solución a esta problemática que lamentablemente se le ha salido de la manos a las autoridades. Debemos enfocarnos en el trabajo colectivo, en la ayuda al prójimo, en vernos como una cuidad que sea el bastión que permita generar un cambio de pensamiento que necesita el país para construir una sociedad íntegra, que no permita  actuar en momentos difíciles como los que actualmente vivimos.

 

Por ello te invito a que nos unamos a trabajar en equipo por nuestro barrio, zona y por qué no, por nuestra cuidad y darle una salida a estos males que nos aquejan. Hemos olvidado lo bien que nos podemos sentir al servir a nuestro prójimo por el bien de nuestra comunidad. Debemos tomar en cuenta que la mayoría de la población es joven,  así que como joven, te propongo a que construyamos ideas, propuestas, que generen un bien común.

 

Dejemos actitudes negativas,  no caigamos al conformismo de tener un día “normal” como si nada está pasando a nuestro alrededor, cuando hay un alto índice de pobreza que afecta las condiciones de vida de esas personas  que carecen de oportunidades. Sabemos que no hay propuestas concretas para poder solventar esta problemática, por eso debemos incidir en nuestros cercanos y hacerle ver la importancia de pensar en los demás.

 

Parafraseando a Ernesto Sábato en el análisis al discurso de Ortega y Gasset y la deshumanización del arte, hemos dejado de ser criaturas humanas para ser convertidos en objetos numerados. Analicemos de que lado queremos estar, no perdamos esa sensibilidad hacia el otro, al contrario seamos seres con humanidad.

Todos queremos tener una vida perfecta o al menos eso creemos tener, una vida de completa felicidad, armonía y con mucho amor. Todo lo vemos bonito, color de rosa, hasta que sucede una tragedia y se preguntan ¿por qué me pasa esto a mí? al punto de decir ¡qué injusta es la vida! ¡Vaya! si no es injusta la vida en este planeta.

 

Año con año el mundo se va degradando con tanta maldad, las personas cada vez se vuelven más frías, malas e injustas; considero que es a consecuencia de cosas que les ha pasado, experiencias terribles vividas que llegan a tener un cambio radical y pasan de ser una persona tranquila, armoniosa y pacifica a una persona que te amenaza y te hiere de forma verbal.

 

Por suerte, existen también personas buenas y generosas que quieren hacer algo por el mundo, personas justas que saben que es lo bueno y lo malo y que no tratan de perjudicar al prójimo, sino al contrario, tratan de ayudarlo. Si en tu círculo de amistades tienes a una de esas personas, valórala mucho porque ya quedan pocos. Nada mejor que estar rodeado de personas que influyan sobre ti positivamente.

 

El punto de todo esto es que cuando nuestra vida parecía ser “perfecta” y nos ocurre una tragedia, por ejemplo, la muerte o enfermedad de algún ser muy querido, todo cambia. Empezamos a ver todo injustamente y a culpar a Dios de todo, nos cegamos y solo pensamos en nosotros sin ponernos a ver a nuestro alrededor. Si nos pusiéramos a observar nuestro entorno encontraríamos a personas en las mismas o incluso en peores condiciones que nosotros.

 

En mi propia experiencia puedo decirles que sé lo que se siente  cuando solo tragedia tras tragedia ocurre en nuestra vida. No entraré en detalles pero pude ver la injusticia a través de lo que le pasó a mi mamá, la mujer que más amo en este mundo. Fueron tiempos difíciles, mi corazón se cerró completamente y empezaba a pensar que como a mi me pasó algo injusto, tenía que cometer injusticias porque al final terminaba diciendo la famosa frase de: quien dijo que la vida era justa.

 

Cometí un error gravísimo, no tengo que pagar con la misma moneda, o sea, el hecho que a mi me haya pasado una injusticia no quiere decir que tenga que desearle lo mismo a los demás o actuar injustamente con los demás.  Me cegué completamente por el odio, enojo y frustración. Entendí en ese momento que no todo es color rosa, que no siempre se puede tener una vida perfecta. Me ha imagino que algunos de ustedes se han de sentir identificados.

 

Para los que se sienten así, quiero decirles que, sí, la vida es muy injusta, si volteas a ver a tu alrededor todos están sufriendo de algo, ya sea económico, emocional, laboral, pero sufren. Y si de injusticias hablamos, hay tantas que no me alcanzaría este articulo para hablar de todas las que existen. Pero quiero que sepan que como dice el político alemán Willy Brandt “Permitir una injusticia significa abrir el camino a todas las que siguen”.

 

No permitas una injusticia solo porque te pasó algo que cambió tu vida, sé diferente a los demás, demuestra dando el ejemplo y no te comportes indiferente porque si te vuelves indiferente ante esto, te haces cómplice de la injusticia. No es una tarea fácil porque existe la venganza, pero no nos lleva a nada vengarnos, al contrario, nos sentiremos más miserables si llegáramos a hacer un acto de tal cobardía.

 

El mundo nos necesita, nuestra comunidad nos necesita, necesita personas que impulsen un gran cambio con actos pequeños pero que marquen la diferencia ante los demás. Quetzaltenango es tan bonito, el clima, la comida, los lugares atractivos; pero sobre todo, lo bonito de Xela es su gente. Quiero seguir creyendo que aun existen personas que son buenas, cálidas y de un corazón enorme. No cerremos los ojos, no seamos indiferentes y actuemos con justicia ante un mundo cada vez más injusto.

El pasado 23 estuve de manteles largos, sí, comenzó un año nuevo para mi.  Años anteriores no lo miraba tan así pero este año fue especial porque me hizo reflexionar en todo lo bueno y malo que he hecho y en todas las alegrías y tristezas que he pasado haciéndome recordar que estoy viva y que es parte del día a día tener momentos buenos y malos.

 

Hay algo en especial que despertó interés en mi y fue el hecho de que somos tan imperfectos que eso nos hace cometer errores desde los mas pequeños hasta los más grandes. No se si les ha pasado, pero en mi caso, he llegado a cometer error tras error al punto de preguntarme ¿cuándo voy a dejar de cometer tantos errores? Por suerte nunca es demasiado tarde para poder cambiar.

 

El primer paso es reconocer que es lo malo que estamos haciendo, nuestras malas actitudes que conducen a malas acciones, esto es importante si de verdad deseamos tener un cambio en nuestras vidas. ¿por qué es importante reconocer nuestros errores? Porque solo así dejaremos de desperdiciar el tiempo, los días pasan rápido, los años ni se digan; el tiempo es algo muy valioso.

 

No dejemos que pasen los días y sigamos en las mismas condiciones que años anteriores porque después nos lamentaremos de los años que dejamos pasar por no reconocer nuestros errores y cambiarlos, porque  que cada día vale la pena luchar por un propósito.

 

Todos tenemos diferentes metas por alcanzar y sentirnos realizados en nuestra vida. Para nuestra suerte, cada fecha de nuestro cumpleaños es un año nuevo para nosotros, en donde podemos empezar de cero y hacer las cosas bien, tomar decisiones que ayuden a mejorarnos como persona.

 

Así que si alguna vez has sentido que todo lo que has hecho durante un año no ha sido nada bueno o no te ha ayudado ser mejor persona, no pasa nada, proponte para tu nuevo año hacer esos cambios que pueden afectar tu vida a largo plazo. Es cierto que no hay que esperar un año para realizar un cambio en ti, puedes hacerlo desde hoy, mañana, o en el tiempo que consideres.

 

En mi caso, cumplir años para mi fue reflexionar qué de bueno y malo hice hace un año y si sigo en las mismas condiciones. Ahora, este nuevo año que Dios me ha dado quiero aprovecharlo al máximo y de otra manera para no desperdiciarlo, y decirte querido lector que cualquier día es bueno para comenzar de nuevo, no tienes que esperar a que sea tu cumpleaños para realizar un cambio.

 

Toma en cuenta que todo lo que te rodea puede afectarte para bien o para mal en las decisiones que tomes, así que si hay personas que no aportan nada positivo en tu vida, aléjate de ellas. No pierdas tu tiempo relacionándote con gente que no sabe que quiere o hacia donde quiere ir y mejor tú pon el ejemplo y demuestra que eres una persona segura de ti misma y que todo lo que te propongas lo puedes lograr.

 

Aunque no lo creas, el amor es parte importante para impulsarte a cambiar y dejar de seguir cometiendo los errores de siempre. Pero ¿Qué clase de amor? Es el amor propio, ese que te hace saber cada día lo mucho que vales. Si estás próximo a cumplir años recuerda que es un nuevo año para ti en donde al igual que yo puedes reflexionar y tener el valor de afrontar lo que te impide avanzar.

En el mundo habremos millones de personas con diferentes características, ideales, intereses, entre otros. Está claro que somos únicos y que no pensamos igual que la otra persona. Últimamente he visto mucha controversia en redes sociales acerca de temas que para algunos, afecta la moralidad de la persona.

 

No entraré en detalle sobre cada tema, porque sería una lista de nunca acabar, pero lo que quiero enfatizar es que hay personas que llegan al punto de insultar a la otra persona en redes sociales solo porque no comparten el mismo pensamiento.

 

He escuchado a personas decir que en Facebook y Twitter tienen el derecho de expresarse libremente y como se les de la gana, sí, estoy de acuerdo, pero considero que debemos cuidar cada cosa que publicamos, eso habla mucho de nosotros. A veces me pasa, que por enojo o un mal impulso se me olvida y termino publicando como no debiera.

 

Lo que más me impresiona de las publicaciones que veo en redes sociales es que nos encanta criticar, nos fascina hablar de los demás, juzgamos lo que vemos nada más, porque apuesto que muchos de los amigos que tenemos en Facebook conocemos a la mitad si no es que a menos.

 

Nos creemos expertos en temas de coyuntura que terminamos insultando a alguien que no está de acuerdo con lo que pensamos. Hace poco me pasó que vi una imagen y no me gustó porque yo no estaba de acuerdo con lo que vi, no suelo responder o comentar pero en esa ocasión lo hice, siempre con el debido respeto.

 

Siempre vamos a encontrar publicaciones que no nos van a gustar, y es valido porque no todos pensamos igual, pero debemos saber como actuar ante esas situaciones; si hay algo que nos molesta, no respondamos criticando o insultando. Si respondemos que sea con el debido respeto.

 

Hagamos críticas constructivas, dejemos por un lado el egoísmo, enojo, envidia, orgullo; y empecemos por hacer el bien. Muchos criticamos, pero las críticas se quedan ahí, porque no hacemos nada por cambiar ni mucho menos intentamos dar el ejemplo.

 

No nos ponemos a pensar en que posiblemente causemos un daño psicológico a la persona que estamos insultando, porque por ejemplo, a mi no me afecta un insulto o critica en redes sociales; pero hay personas que sí les afecta por más pequeña que sea la critica.

 

Lo que me lleva a decirles que utilicemos las redes sociales para expresarnos positivamente, a pesar de los problemas que suceden actualmente en nuestro entorno; si estás haciendo algo para mejorar el problema, entonces, sí, critica, pero que sea una crítica constructiva.

 

Debes recordar que habrán muchas cosas de las cuales no compartirás ni estarás de acuerdo con los demás, pero eso no quiere decir que no vayas a respetar la opinión, ideología, del otro/a. Ten en mente esto: “no comparto, pero sí respeto”. Porque como dijo Benito Juárez “El respeto al derecho ajeno, es la paz”.

En la actualidad, la mayoría de nosotros/as nos esforzamos en lucir un aspecto físico impecable. Tratamos dentro de nuestro apretado día -lleno de muchas actividades- y buscamos apartar cierto tiempo para ejercitarnos, sin mencionar las estrictas dietas a las que nos sometemos para poder sentirnos bien.

 

Creemos que al ver en la televisión anuncios donde reflejan el “cómo debe” lucir un hombre/mujer físicamente algo estamos haciendo mal, pues nos vemos en un espejo y lo primero que notamos son nuestros defectos. Vamos, no somos perfectos porque Dios nos hizo imperfectos.

 

Quiero aclarar que hay personas que no les preocupa ni un poco como lucen físicamente, o tal vez no es que no les preocupe, sino que no tienen tiempo para ponerse andar pensando en como luce físicamente. Si eres de las que no les preocupa, ¡bien por ti! Eres una persona autentica con un alto autoestima.

 

No tiene nada de malo que quieras verte bien, y si tienes el dinero para asistir a una clínica estética y hacerte unos arreglos en tu exterior, no te voy a juzgar por eso, eres libre de hacerlo. Pero déjame decirte que al final, los años pasan y tu exterior se va deteriorando.

 

¿Qué quiero decir con lo anterior? Que estamos cuidando la belleza equivocada. Sí, nuestros ojos están puestos solo en lo que podemos ver, pero ¿y en lo que no podemos ver? ¿Nuestro interior, nuestro corazón y alma cómo se encuentran? ¿Alguna vez te has puesto a pensar en cómo están tu personalidad y tus acciones?

 

Si por tu mente no ha pasado eso, es momento a que te detengas y pienses si de ti han salido actos que reflejen la belleza que verdaderamente importa, la interna. Soy de las personas que considera a todas las personas bellas, si alguien es considerado “feo” no es por su físico sino por cómo eres en tu interior.

 

Una persona sin modales, negativa, sin principios ni valores, dime, ¿Qué puede expresar ante los demás? Desagrado total, y el desagrado no es sinónimo de bonito ¿o si? Ahora bien, pocas son las personas que fortalecen ese aspecto de su vida, ¿por qué? porque creen que es más importante lo físico que la personalidad.

 

Toma en cuenta todo lo que sale de ti, lo que dices, lo que haces, porque es la verdadera esencia de tu corazón y alma. Intenta cada día ser una mejor versión de ti, renuévate, cambia aspectos que consideres no están bien en tu interior, pero sobre todo quiérete y valórate. Cree en ti y en lo que puedes hacer por los demás.

 

No te preocupes tanto en la ropa, accesorios, zapatos, si estás muy flaco/a o muy gordito/a, cuida mucho lo que realmente importa: ver tu belleza interior reflejada en la exterior, créeme un equilibrio de ambas te hará tener una vida exitosa.