Diciembre 15, 2017

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Soy xelateco

By Junio 07, 2017 0

“Hace unos años, durante una cena tuve la oportunidad de escuchar una plática con grandes personalidades guatemaltecas dentro de ellas, el Dr. Eduardo Suger, Eduardo Gonzáles (Bancafé) y el mismísimo maestro Efraín Recinos.

 

Durante la tertulia, intercambiaban opiniones sobre cómo hacer de Guatemala un país de primer mundo.

 

Gonzáles le apostaba a dinamizar la banca y ofrecer accesibilidad a los servicios bancarios mediante la tecnología. Para aquellas épocas él hablaba de realizar las transacciones desde una computadora desde la comodidad del hogar.

 

Dr. Suger hablaba de la tecnología educativa e infraestructura de primer nivel para sacar a Guatemala del subdesarrollo.

 

Yo, que para ese entonces tendría unos 23 años no podía creer que compartía la mesa con tan notables personas. Todos hablaban e intercambiaban opiniones y se notaba la pasión con la que defendían sus argumentos.

 

Excepto uno, que se dedicó a comer y escuchar.

 

Maestro Recinos, dijo Gonzáles; ha estado muy callado ¿o es que le aburre la conversación?

 

Sólo escuchaba; contestó él aludido; limpiándose con la servilleta.

 

Nos gustaría saber qué opina, comentó Suger.

 

Pues me parece muy interesante que quieran tener un país de primer mundo, con tecnología, infraestructura y nuevos métodos. Lo que aún no logro comprender es ¿Cómo van a construir un país de primer mundo, cuando su gente aún vive en el tercero y cuarto?

 

Todos callaron.

 

Creo que no importa lo espectacular que luzca una ciudad o tener infraestructura de primer nivel; si la mentalidad y acciones de las personas aún se encuentran enraizadas en la era medieval. Hace falta adquirir una nueva conciencia y desaprender muchos pensamientos y actitudes que nos alejan del ideal de ser un país de primer mundo”.

 

Pues bien queridos lectores, resulta que el sábado pasado, luego del partido de la final de la Champions League, acudí a una reunión en Casa No´j a dónde fuimos convocadas varias personas para establecer un nuevo proyecto cultural impulsado por dicha entidad.

 

Previo a la llegada a la cita, me encontré con mi amigo Jorge Armas, con quién entablamos una amena charla hablando desde el partido que recién había terminado; hablamos de negocios, de consejos sobre parejas, chismeamos un poco sobre las infidelidades de fulano o de sutana; en fin, lo que usualmente se habla la tarde de un sábado cualquiera.

 

Nos encontrábamos sentados en la banca del parque central que está frente al ingreso al Pasaje Enríquez; cuando de repente, un fulano con la camisola del Real Madrid (luego se la quitó) se sitúa justo detrás de nosotros, se saca el pene y se pone a orinar a escasos 20 cms de dónde nos encontrábamos sentados conversando.

 

En ese momento nos levantamos y le dijimos que no fuera coche; que había niños y mujeres y que esa actitud no era apropiada; sobre todo por ser las cuatro de la tarde y el parque se encontraba repleto de visitantes.

 

El tipo, lejos de reconocer su error y disculparse empezó a amenazarnos con golpearnos y a proferir improperios; la mujer que le acompañaba nos empezó a gritar con un lenguaje digno de las personas con la más baja cultura y educación; diciéndonos que si no nos gustaba podíamos irnos muchísimo a la mierda; que el parque era de todos y ellos hacían lo que les diera la regalada gana. Cabe mencionar que ya los dos andaban ebrios; el tipo más que ella.

 

columna 1

FOTO: Columnista

 

Inmediatamente sacamos nuestros teléfonos para capturar ese momento; pero la tipa se nos fue encima y pretendió arrancárnoslos o tirarlos. Cuando vio que éramos dos hombres nos empezó a insultar diciendo que si la tocábamos iríamos al bote por violencia contra la mujer. Mi amigo Jorge intentó captar la imagen del fulano con la bragueta abierta y el pene en la mano y la muchacha se lanzó a pretender esconder al muchacho. El individuo en cuestión empezó a gritarnos nuevamente que él era “xelateco” y que era SU PARQUE y por lo mismo hacía dentro de él lo que le apetecía y que ningún hijo de la gran puta le iba a decir qué hacer.

 

Le dije a Jorge que lo dejáramos, que no valía la pena meternos a líos y que haríamos la denuncia correspondiente. Nos sentamos nuevamente, pero ésta vez fue la ¿dama? Quién sacó su teléfono y captó imágenes nuestras a la vez que decía que se la íbamos a pagar; que no sabíamos con quién nos habíamos metido y que nos iba a meter toda la verga por prepotentes, machistas y que intentamos golpearla.

 

Les dejo las imágenes para que si lo conocen, le hagan pasar la vergüenza de su vida; pues no es posible que se celebren triunfos ajenos y nos venga del norte velar por cuidar y proteger nuestro matrimonio. Debo aclarar que soy seguidor de los blancos; pero estas actitudes simplemente no tienen presentación; vengan del bando que vengan.

 

columna 2

FOTO: Columnista

  

 

Nota: Las opiniones de la sección La Catorce son ajenas a Diario de Los Altos y son responsabilidad de sus autores.

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Alejandro Maldonado

Director de Marketing del Diario de los Altos. Modelo 79; entrepreneur, amante del marketing, del café guatemalteco, del vino tinto, de las guapas mujeres y de la marimba. Cree en la libertad y la defiende sabiendo que puede perderla en el intento. amaldonados@diariodeloslatos.com