Enero 18, 2018

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Una cita con Las Puertas de la Percepción

By Julio 26, 2017 0

Recibí un WhatsApp de mi amigo Miguel, (Mick pa´los cuates) diciéndome que pensaba venir a Xela a celebrar su cumpleaños y que si íbamos al tributo a The Doors que se realizaría en un local del centro histórico de Xela el fin de semana. No soy mucho de seguir bandas tributo, pues si bien es cierto que tratan de rendir homenaje a alguna banda o cantante en particular; sigue siendo una banda de covers y nada mejor que escuchar al grupo original. Sin embargo, dado que teníamos un buen tiempo de no vernos con Mick, acepté la invitación. Charlar con tus amigos, recordar viejos tiempos, escuchar algo de buena música y un par de cervezas nunca caen mal, pensé.

 

Llegamos alrededor de las 8:30 al local y para mi sorpresa ya estaba lleno. No encontramos mesas disponibles, así que tuvimos que buscar un lugar que nos permitiera tener una mejor visión del espectáculo. Media hora saludando cuates, ordenando algo para beber, ir al sanitario, escuchar la música de ambiente o echarle un ojo a una que otra patoja de buen ver y tantear el terreno para abordarla. ¿Quién sabe, quizás la noche me tenga preparada alguna sorpresa?

 

Nueve en punto de la noche. Se apagan las luces, se empieza a escuchar el rasgueo a las cuerdas de una guitarra eléctrica, afinar los bajos y se escucha al fondo ruidos de baquetas y tambores. Aparece en el escenario la figura de una chica rubia de porte extranjero y dos peludos y barbudos con pinta de rockeros. Genial, el tipo de ambiente que me gusta. Entre covers de The Beatles, Layla Roots (se llama la banda) prendieron al público y pusieron a bailar a uno que otro chato.

 

Diez en punto y Layla Roots toca la última rola del set list; pero no contaban con que el público les pediría la clásica rola de ajuste: “otra”, “otra”, “otra” gritábamos todos al unísono. Y nos complacieron.

 

Se empieza a ver el clásico movimiento de una banda de rock previo a subirse al escenario. Un peludo de ojos azules y porte de chico malo se bebe una chela a fondo; mientras los demás empiezan a ser alentados por sus parejas. Casi todos vestidos de negro, inclusive las guapas acompañantes femeninas que no pueden faltar en toda banda de rock que se precie de serlo.

 

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Se ve a los músicos subiendo al escenario y cada uno empieza a colocarse en su respectivo lugar. Y el rasqueo de la guitarra hace retumbar el local. Arrancan con un poema de Jim Morrison, seguido de “Hello i love you” y no puedo evitar empezar a mover la cabeza y el cuerpo, a la vez que todos los presentes empezamos a entonarla al unísono. Le siguen “Soulkitchen”, “Love me two times”, “Changelling”, “Gloria”, “Whisky Bar”, “Back Doorman”,  “Roadhouse Blues”, “Riders on the Storm” y el público delira.

 

Para ésto ya me he acercado al escenario y tomo algunas fotografías y videos. Me mezclo entre el público. Todos cantando, bailando, sacudiendo la cabellera o el cuerpo y uno que otro entregado al mosh. No pude evitarlo y me uní a ellos.

 

“Been down so long”, “Love her Madly” y “Ghost song” siguen al repertorio y cada vez más los asistentes se muestran eufóricos. Llega el turno de “L.A. Woman”, “Five to one” y “Break on through” y ya el ambiente es psicodelia pura. Volteo a ver a todos lados y me percato que dentro de los asistentes hay jóvenes que apenas aparentan dieciocho años, parejas de esposos que viajaron desde la capital, gente de otros departamentos, señoras de más de cincuenta años, en fin, una amalgama de amantes de ésta banda que pareciera atemporal.

 

“Light my fire” nos pone a todos en estado catatónico y para eso, Chazz, el vocalista hace gala de sus dotes histriónicos y se embelesa en un suculento y exquisito performance, emulando al extinto Mr. Mojo Risin y se baja del escenario a bailar con el público. Éxtasis total.

 

 Faltaba la guindilla en el pastel. Y llegó justo con la magistral interpretación de “The End”. Apoteósico.

 

Sin embargo, el público aún pedía más y no pudo faltar: “People are Strange” para culminar una velada por demás excelsa.

 

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The Doors of Perception, la banda guatemalteca que rinde tributo a la icónica The Doors está integrada por Chalo, baterista; Gilberto, guitarrista; Filo, bajista, André, Tecladista y Chazz, vocalista. No podía perderme la oportunidad de conocerlos y compartir un momento con ellos para conocer su trayectoria.

 

Nos reunimos en un bar del centro histórico Filo, Laura, su novia; André y yo. Al filo de las cinco de la tarde, una fresca tarde de domingo, nos apeteció una cerveza. Mientras yo preparaba la grabadora de audio del celular, André servía los vasos de refrescante y espumosa Cabro; faltaba más.

 

Filo tomó la iniciativa de responder a la pregunta ¿Cómo es que llegaron a Xela? Dijo que hubo varias pláticas con muchas personas pero que debido a la informalidad y falta de seriedad de los interesados en organizar el evento; no habían llegado a concretar nada. Que Sara (vocalista de Layla Roots) los había contactado vía Twitter y que ahí empezaron a organizar el toque. Primero ellos vendrían a la capital a tocar con nosotros y luego nosotros iríamos a Xela a tocar con ellos. “Creo que entre artistas nos comprendemos mejor y sabemos lo que cuesta organizar un concierto. Las empresas salen ganando con los eventos, pues ellos son los que ponen el lugar, cobran el cover, venden la chela y obtienen ganancias; pero es muy difícil que valoren el esfuerzo y trabajo que los músicos hacemos y muchas veces hasta nos piden que toquemos gratis; según ellos para darnos a conocer”.

 

Si, interviene André; si el evento sale bien, ellos se lucen; pero si sale mal le echan el muerto al grupo o al artista. Es muy complicado el panorama del Rock en Guatemala. Ya no hay espacios decentes para montar un buen toque, con el cese de la programación Rock de la radio “La Marca” en 2,007; la escena del movimiento fue mermando. Cada vez fueron más escasos los eventos que aglutinaran gente y se reunieran varias bandas a tocar; contrario a lo que sucedía en los 90´s, dónde todos se conocían, organizaban toques y tocaban juntos. Eso, junto a la muerte de Andrade y la separación de Bohemia (Suburbana) fueron algunas de las circunstancias que hicieron que el movimiento perdiera fuerza.

 

Ahora, la cosa parece distinta. Emergen varias bandas de rock nuevas y con mucha calidad. Estamos viendo cómo las bandas grandes integran a las pequeñas en sus toques y las ayudan a darse a conocer. Bohemia ha venido haciendo eso y la respuesta del público ha sido excelente; comentó André.

 

¿Y cómo vieron el toque de anoche en Xela?

-Uffffff, creo que ha sido uno de los mejores toques que hemos tenido. Manifestó Filo. El público entregado; cantando, bailando y mosheando; algo que ya no he visto en muchos de los toques que generalmente damos. Una muy buena vibra y la energía que nos transmitieron se sintió. Al final, uno como artista es lo que se lleva; el reconocimiento, el aprecio y el aplauso del público; sobre todo uno tan culto y exigente como el de Xela. Eso no tiene precio.

 

¿Y ahora qué sigue?

Pues queremos incursionar en el mercado centroamericano y organizar toques en toda la región; porque también muchas bandas guatemaltecas son bien recibidas, en El Salvador, Honduras y Costa Rica. También nos encantaría tocar en el “Whisky a Go Go” en Los Angeles; pues fue el bar dónde The Doors empezó a ser leyenda. Luego Inglaterra y ¿quién sabe? Quizás conquista Europa; expresó Filo. Todos reímos y bebimos un sorbo de cerveza.

 

¿Qué le dirían a las nuevas bandas o qué consejo les darían?

Pues prepárense muchá; estudien, aprendan y esfuércense por mejorar cada día. Sean serios, formales y responsables, pues eso dirá mucho de ustedes. Si alguien les dice que en Guatemala los músicos se mueren de hambre, pero si ustedes traen el arte y el talento en la venas; luchen por perseguir sus sueños; no va a ser fácil, pero con constancia, disciplina, determinación y con mucha calidad; seguramente lo van a lograr; comentó André.

 

Les agradecí el tiempo, la entrevista y la cerveza. Nos quedamos platicando de muchas cosas más; como si fuéramos conocidos de hace mucho tiempo. Ya pasaban las seis de la tarde cuando dijeron que se debían retirar pues el viaje a la capital podría ser un poco agotador; pero recordamos que el paso infernal por Chimaltenango es más fluido mientras más avanzada sea la noche; así que sugirieron compartir otra cerveza; pero ésta vez una artesanal obscura. Obviamente no me negué.

 

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LUIS ARRIAZA

 

Nos despedimos mientras intercambiamos números y la promesa de seguir experimentando y probando nuevas y deliciosas chelas.

 

Un gran gusto compartir con ustedes The Doors of Perception.

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Alejandro Maldonado

Director de Marketing del Diario de los Altos. Modelo 79; entrepreneur, amante del marketing, del café guatemalteco, del vino tinto, de las guapas mujeres y de la marimba. Cree en la libertad y la defiende sabiendo que puede perderla en el intento. amaldonados@diariodeloslatos.com