Enero 18, 2018

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Vivimos de muchas apariencias, criticamos, juzgamos y envidiamos lo que otros tienen y no podemos tener, nos fijamos en lo que los otros hacen y tratamos de igualarlo; tenemos una mirada fija equivocada, a veces. ¡Qué error estamos cometiendo! Fijarnos en otros y no en uno mismo, nos alegra la desgracia y fracaso de los demás solo porque nosotros no pudimos alcanzar nuestras metas.

 

Déjame decirte que si no pudiste alcanzar tus metas es por estar metiendo las narices donde no debes, te desgastas la vida tratando de fijarte en los errores de los demás para alegrarte tú. ¿En qué momento nos hemos convertido en seres tan egoístas? Que si a mi me va mal, a ti también te tiene que ir mal… ¡NO! No podemos seguir pensando de esa manera, pensamientos e ideas así solo conducen a un fracaso total.

 

Cuando llegues a 40 o 50 años y te canses de ver hacia los demás voltearás a verte a ti mismo y te darás cuenta que el tiempo pasó y ¿qué fue lo que lograste? ¿Qué metas alcanzaste? ¿Pudiste cumplir tan solo uno de tus sueños? No construiste absolutamente nada por estar perdiendo el tiempo en personas que tal vez ni saben que tú existes. ¿Qué lamentable no?

 

Pero más lamentable es que a pesar que quisieras vivir mejor, tener un trabajo mejor, un carro más nuevo que el que ya tienes, una casa más grande, ropa nueva, entre muchas cosas, no agradeces pero ni un poco todo lo que ya tienes. Solo vemos un lado de la moneda, pero si volteas a ver el otro lado, verás a muchas personas que tienen menos de lo que tú tienes y aún así, agradecen y son felices.

 

Porque sí existen esas personas humildes y agradecidas que tienen menos que nosotros y son felices, pero que no se conforman, luchan día a día para salir adelante, jóvenes con ganas de graduarse para poder emprender su negocio, adultos con unas ganas increíbles de trabajar para poder pagar los estudios de sus hijos y así vemos personas que aman lo que hacen y no se fijan ni se preocupan en lo que los demás digan, esas personas… son las que yo más admiro.

 

Digo todo esto por dos razones: la primera es que ayer vi una foto en un periódico nacional que me conmovió tanto sobre un anciano que en medio de su arduo trabajo se detiene para saludar y sonreír para la fotografía. ¿Se imaginan ustedes un anciano de no menos 80 años sin perder el habito de sonreír? Puede que su vida no fue como la que soñó -como me pasa a mi en estos momentos- pero no se rindió y no se sigue dando por vencido porque él tiene puesta su mirada en Dios, él y su familia que no anda perdiendo el tiempo en ver cómo viven los demás.

 

La segunda razón es porque fui una persona que me fijaba en las mamás de los demás, deseando que mi mamá pudiera darme los consejos que las otras mamás les daban a mis amigos. Pero no me puse a pensar en que hay bebés, niños, jóvenes que ya no tienen a su mamá a su lado y aún así ante el dolor de la perdida del ser mas querido en esta tierra, no dejan de agradecer un solo día a Dios por lo que aun les queda.

 

Hoy, mi mamá está de cumpleaños y el hecho de tenerla con vida y que Dios le haya permitido estar un año más a mi lado, es algo por el cuál voy a estar agradecida por el resto de mi vida. No me fijo en los demás, solo agradezco por todo lo que tengo y por tener el privilegio de tener a la mejor mamá un año más junto a mi, que espero; sean muchos más. ¡Feliz Cumpleaños Mamá! 

#Blog | Vive hoy, actúa hoy

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La vida te da sorpresas, alegrías y tristezas, te da momentos y recuerdos, sentimientos espontáneos que no vuelven, por mas que uno quisiera regresar el tiempo, nada de lo que hemos vivido o experimentado vuelve. ¿Te has puesto a pensar cómo es que estás viviendo tu vida? ¿La vida que llevas te conduce a hacer el bien o el mal? Un error lo cometemos todos, pero si siempre estás cometiendo el mismo error muchas veces, algo estás haciendo mal.

 

Es lamentable saber que vivimos en un entorno difícil por la crisis política que Guatemala está padeciendo, sin embargo, eso no tiene por que desmotivarnos para no vivir una vida plena. Y es que parte de vivir una vida plena es tener la seguridad de no sufrir ante una delincuencia que año con año va en aumento. Es bastante difícil vivir en un ambiente en caos como el que vivimos actualmente.

 

Estos últimos días he estado muy consternada por el hecho que pasó en el Hospital Roosevelt, cuando pandilleros por rescatar a uno de los suyos mataron a personas inocentes que por desgracia se encontraban en el lugar y momento equivocado luchando por sus vidas. Si, ya no hay justicia, ni mucho menos dignidad, ¿tan mal estamos? Les cambiaron la vida a las familias de los fallecidos sin siquiera ellos imaginárselo.

 

Ahora con lo que está pasando sobre la #CrisisDeEstado existe una tensión en nuestro entorno que nos estresa, nos enoja, nos decepciona y por lo tanto nos desagrada vivir en un caos. Es entonces cuando dejas de vivir y dejas de actuar y solo te acostumbras a ver de reojo lo que sucede y ya no te involucras en nada porque piensas que con tu ayuda o con tu ejemplo no cambiarás la crisis que el país está sufriendo.

 

Tienes que saber que pensamientos como esos no te llevará a vivir tu día al máximo, siempre te pasarás lamentando lo que sucede y por consiguiente no estarás feliz. A pesar de todo lo malo que puedas encontrar ahorita sobre la situación que se vive en el país, mereces ser feliz, sí, tienes todo el derecho de ser feliz ante un entorno que demuestra lo contrario. Ten en cuenta que no eres el único que se encuentra en un entorno en caos.

 

Vivir hoy no es fácil, ¿a qué me refiero con vivir hoy o vive hoy? A que tienes que vivir tu día como si fuera el último día de tu vida, actúa hoy, trata de ser feliz a pesar de tu entorno, los obstáculos, retos y desafíos que la vida te ponga día a día, tú sonríele a la vida y empieza a actuar lo mas correcto posible para que estés satisfecho de los logros que obtengas.

 

Esto, es la semilla y el ejemplo que dejas ante los demás. Talvez no puedas cambiar la crisis que sufre el país pero sí cambias la vida de una persona, de tu familia, amigos y cercanos. Al final, lo que más importa es que vivas y actúes a modo que las personas que te rodean se motiven en querer vivir y actuar de la misma manera en que tú lo haces. 

Ser humano en este tiempo

Noviembre 29, -0001

Quetzaltenango atraviesa por momentos difíciles, como el país en general. Un ejemplo es el incremento de hechos delictivos, falta de mantenimiento en la red vial y el incremento a los productos de la canasta básica. Esto como comentaba en mi columna anterior, nos muestra un panorama de injusticia social, pérdida de valores humanos y falta de voluntad política para darle solución a los problemas del ciudadano promedio.

 

El que como personas vivamos en un entorno que es asediado por estos acontecimientos nos debilita emocionalmente. Los incrementos de niveles de estrés, ansiedad, depresión entre otros, produce una inestabilidad emocional que con el tiempo puede enfermarnos. Esta inestabilidad surge a causa de la inseguridad que tenemos por vivir en un entorno que en los últimos meses ha perdido las garantías para el ciudadano común. 

 

Salir de casa y no tener la certeza de poder volver  a ver a la familia, el desajuste a la economía que va en aumento, la falta de servicios adecuados nos ha convertido en personas desesperadas por tener una alternativa a esta problemática y tratamos de actuar de una manera en la que olvidamos los valores humanos. Nos convertimos en personas egoístas que solo miran sus propios intereses o lo conveniente para proteger a los suyos.

 

Nos hemos olvidado de la importancia del servicio para el fortalecimiento del tejido social y no podemos plantear una solución a esta problemática que lamentablemente se le ha salido de la manos a las autoridades. Debemos enfocarnos en el trabajo colectivo, en la ayuda al prójimo, en vernos como una cuidad que sea el bastión que permita generar un cambio de pensamiento que necesita el país para construir una sociedad íntegra, que no permita  actuar en momentos difíciles como los que actualmente vivimos.

 

Por ello te invito a que nos unamos a trabajar en equipo por nuestro barrio, zona y por qué no, por nuestra cuidad y darle una salida a estos males que nos aquejan. Hemos olvidado lo bien que nos podemos sentir al servir a nuestro prójimo por el bien de nuestra comunidad. Debemos tomar en cuenta que la mayoría de la población es joven,  así que como joven, te propongo a que construyamos ideas, propuestas, que generen un bien común.

 

Dejemos actitudes negativas,  no caigamos al conformismo de tener un día “normal” como si nada está pasando a nuestro alrededor, cuando hay un alto índice de pobreza que afecta las condiciones de vida de esas personas  que carecen de oportunidades. Sabemos que no hay propuestas concretas para poder solventar esta problemática, por eso debemos incidir en nuestros cercanos y hacerle ver la importancia de pensar en los demás.

 

Parafraseando a Ernesto Sábato en el análisis al discurso de Ortega y Gasset y la deshumanización del arte, hemos dejado de ser criaturas humanas para ser convertidos en objetos numerados. Analicemos de que lado queremos estar, no perdamos esa sensibilidad hacia el otro, al contrario seamos seres con humanidad.