Diciembre 15, 2017

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Sabartés: el enigmático director del Diario de los d17 en 1920

By Enero 22, 2017 0
Sabartés (en la silla) junto a Picasso en 1946. En el centro está la obra de Jaime Sabartés como Fauno tocando el aulos. Foto: Museu Picasso. Sabartés (en la silla) junto a Picasso en 1946. En el centro está la obra de Jaime Sabartés como Fauno tocando el aulos. Foto: Museu Picasso.

Jaime Sabartés (1881-1968) de seudónimo Jacobus Sabartés, poeta y escultor barcelonés, director del Diario de Los d17 y biógrafo de un Pablo Picasso quién le confió los más íntimos secretos de su vida mientras lo retrató durante varias épocas en su ir y venir de trotamundos. 

“Hablaba castellano como un andaluz, francés como una criada y catalán como un charnego”, dice el historiador J. F. Yvars en un reportaje del periódico español La Vanguardia en el que se detalla su enigmática y doble vida. La historia de este personaje va más allá, pues fue un trotamundos que, envuelto en el misterio que todo poeta recoge como divinamente, llegó a la cosmopolita Quetzaltenango en el alentador año de 1913, luego de haber vivido en la ciudad de Guatemala y en Nueva York. Acaso su convicción de enaltecer todo lo que hacía, hizo que pronto asumiera la dirección del Diario de Los d17.

 

 

Imaginárselo bajando la cuesta de San Nicolás (hoy doce avenida) con su cuello falso, sus redondos anteojos de miope y su frágil cabello agitado con el viento llevando a prisa bajo el brazo las gacetas de última hora a la rotativa de la oficina ubicada en la 9ª calle de la zona 1, es algo que cien años después, todavía sorprende, porque sin duda, no era fácil en aquella Quetzaltenango de 30 mil habitantes, competir con otros tres diarios matutinos y dos vespertinos que en conjunto conformaban la época de oro del periodismo quetzalteco.

 

A Sabartés le tocó ser director de la tercera y mejor época del Diario de Los d17, aunque puede ser que el éxito del medio impreso se debió más a su habilidad para manejar de forma multifacética las cosas. “Sabartés, como tantas almas escogidas –ese es su pecado–, es un diletante. Acaso ama tanto la belleza que no quiere entregarse a ninguna de sus manifestaciones. Si sólo se diera a una, sería un gran pintor, un gran escultor o un gran hombre de letras”, comentó sobre él en su momento el escritor guatemalteco Rafael Arévalo Martínez.

 

Foto O Jaime Sabartés

Su historia comienza en su natal Barcelona, España. Se comentaba que era primo lejano del pintor Joan Miró y que, de forma reservada, estuvo casado con una su prima. Conoció a Pablo Picasso en 1899, pues ambos eran clientes asiduos del restaurante Els Quatre Gats. A partir de ahí, tan jóvenes (ambos tenían 18 años), forjaron una amistad que les duraría, literalmente, toda la vida, distanciada a momentos por los viajes, pero siempre fraternal.

Época en Guatemala (1904 – 1927)

Su viaje a Guatemala en principio era para visitar a su tío comerciante Francisco Gual. Es donde se hospeda que conoce a su futura esposa Rosa Robles Corzo —mayor que él por siete años. (Él tenía 27 y ella 33)—, la hija de los dueños de la casa. Contrajeron las nupcias el 11 de enero de 1908.

En su estancia capitalina forma grandes amistades con varios intelectuales de la época, como el pintor Carlos Mérida y el poeta Rafael Arévalo Martínez (con quien vivió en 1911). La Guatemala de entonces, que era el país gobernado por Manuel Estrada Cabrera, supondrían un engranaje imborrable en la vida y el pensamiento de Sabartés, pues muchos años después, escribiría sus dos novelas Don Julián (1947) y Son Excellence (1948) a partir de la llamada literatura de dictador.

 

A Quetzaltenango llegó en 1914 luego de vivir en Nueva York por un año. Para entonces el matrimonio ya había concebido a su único hijo Mario de Jesús, y es entonces, cuando deciden radicarse en Quetzaltenango que para entonces, era un centro cosmopolito constituido por indígenas en su mayoría, ladinos y europeos.

Es acá donde comienza a demostrar sus dotes como periodista innato. Llega al Diario de Los d17 cuando este ya había sido suspendido dos veces. Fue exactamente el año de 1920 donde junto a los administradores José Mérida O. y Ernesto Carrera B. le dieron vida a las seis páginas que circulaban del lunes a sábado y a las dos del domingo.

 

El diario era un fiel retrato de la vida del quetzalteco, informaban de cosas que hoy parecerían tan intimas, por ejemplo quién había viajado y cuándo pensaba volver, claro está, que en aquella época era un buen servicio. En la edición del 20 de abril de 1920, llama la atención de que en la portada se le pide a la Republica de El Salvador, que lance y apoye la Unión de la centroamericana, lo que da fe de la insistencia por hacer de centroamericana una gran potencia.

 

En septiembre de 2016, la comisión permanente de Juegos Florales Hispanoamericanos le rindió un homenaje a Sabartés en su velada de centenario, pues en 1916, junto al alcalde de entonces Manuel Sáenz Mérida, el poeta Osmundo Arriola y otros connotados vecinos fundaron dicho certamen inspirado en las justas literarias llevadas a cabo en la antigua Grecia donde los ganadores eran decorados con bellas flores.

 

Se fue buscando la ciudad Guatemala a la salida de Estrada Cabrera del poder. En 1927 se trasladó a Barcelona para hacerle exámenes a su hijo que nació con problemas psiquiátricos y en 1935 regresó a París con Pablo Picasso. Figuró como como su secretario privado y primer biógrafo.

París (1935 – 1968)

Su matrimonio con Rosa Robles Corzo se ve diluido por la época en Barcelona. Se instala en parís el 12 de noviembre de 1935 y junto a su nueva pareja Mercedes Iglesia se quedan a vivir en dicha ciudad. Sabartés es retrato varias veces por Picasso y su amistad alcanza un punto tan íntimo, que queda registrado para la historia prácticamente en cualquier biografía de ambos.

Foto 2 Jaime Sabartés

En 1945 fallece su hijo Mario de Jesús a causa de su enfermedad y en 1953, su esposa Mercedes. El poeta Luis Cardoza y Aragón y su esposa Lya Kostakowsky recibieron una carta de Sabartés dónde le cuenta su dolor ante los sucesos de su vida:

 

Lya y Luis, amigos míos: Déjenme decirles, ante todo, lo peor que pueden esperar en una noticia, MERCEDES, mi alma y mi vida, mi dulce compañera, ya no está: murió el día 22 de un ataque cerebral en una clínica. No puedo decir más, ni cabe otra cosa en mi atroz soledad. La carta de ustedes nos llegó a Cogners (Sarthe) a donde fuimos en busca de reposos para el cansancio de Mercedes. Fue empeorando de día en día; pero íbamos aguantando, con la ayuda –pobre ayuda, en verdad, de los médicos–, hasta que casi no era posible trasportarla. Esa es la triste respuesta que puedo dar a la pregunta de ustedes sobre nosotros.

 

Sabartés falleció el 13 de febrero de 1968 a los 87 años luego de una parálisis parcial. Ese mismo año, pero el 9 de diciembre, también muere Rosa Robles de Corzo.

 

Legado

En 2007, Barcelona dio el nombre de plaza Sabartés a un espacio urbano remodelado en la parte posterior del Museu Picasso, entre las calles Montcada y Flassaders.

Jaime Sabartés donó su archivo personal de las obras de Picasso al Museu Picasso, pero con la condición de que se mostrara al público 50 años después de su muerte. Este lapso se cumple en el 2018.

Ese año, sin duda, conoceremos más sobre la relación que llevaban el pintor de Málaga, y el antiguo director del Diario de Los d17.

 

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICAS

 

 

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