Diciembre 11, 2017

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Vivimos de muchas apariencias, criticamos, juzgamos y envidiamos lo que otros tienen y no podemos tener, nos fijamos en lo que los otros hacen y tratamos de igualarlo; tenemos una mirada fija equivocada, a veces. ¡Qué error estamos cometiendo! Fijarnos en otros y no en uno mismo, nos alegra la desgracia y fracaso de los demás solo porque nosotros no pudimos alcanzar nuestras metas.

 

Déjame decirte que si no pudiste alcanzar tus metas es por estar metiendo las narices donde no debes, te desgastas la vida tratando de fijarte en los errores de los demás para alegrarte tú. ¿En qué momento nos hemos convertido en seres tan egoístas? Que si a mi me va mal, a ti también te tiene que ir mal… ¡NO! No podemos seguir pensando de esa manera, pensamientos e ideas así solo conducen a un fracaso total.

 

Cuando llegues a 40 o 50 años y te canses de ver hacia los demás voltearás a verte a ti mismo y te darás cuenta que el tiempo pasó y ¿qué fue lo que lograste? ¿Qué metas alcanzaste? ¿Pudiste cumplir tan solo uno de tus sueños? No construiste absolutamente nada por estar perdiendo el tiempo en personas que tal vez ni saben que tú existes. ¿Qué lamentable no?

 

Pero más lamentable es que a pesar que quisieras vivir mejor, tener un trabajo mejor, un carro más nuevo que el que ya tienes, una casa más grande, ropa nueva, entre muchas cosas, no agradeces pero ni un poco todo lo que ya tienes. Solo vemos un lado de la moneda, pero si volteas a ver el otro lado, verás a muchas personas que tienen menos de lo que tú tienes y aún así, agradecen y son felices.

 

Porque sí existen esas personas humildes y agradecidas que tienen menos que nosotros y son felices, pero que no se conforman, luchan día a día para salir adelante, jóvenes con ganas de graduarse para poder emprender su negocio, adultos con unas ganas increíbles de trabajar para poder pagar los estudios de sus hijos y así vemos personas que aman lo que hacen y no se fijan ni se preocupan en lo que los demás digan, esas personas… son las que yo más admiro.

 

Digo todo esto por dos razones: la primera es que ayer vi una foto en un periódico nacional que me conmovió tanto sobre un anciano que en medio de su arduo trabajo se detiene para saludar y sonreír para la fotografía. ¿Se imaginan ustedes un anciano de no menos 80 años sin perder el habito de sonreír? Puede que su vida no fue como la que soñó -como me pasa a mi en estos momentos- pero no se rindió y no se sigue dando por vencido porque él tiene puesta su mirada en Dios, él y su familia que no anda perdiendo el tiempo en ver cómo viven los demás.

 

La segunda razón es porque fui una persona que me fijaba en las mamás de los demás, deseando que mi mamá pudiera darme los consejos que las otras mamás les daban a mis amigos. Pero no me puse a pensar en que hay bebés, niños, jóvenes que ya no tienen a su mamá a su lado y aún así ante el dolor de la perdida del ser mas querido en esta tierra, no dejan de agradecer un solo día a Dios por lo que aun les queda.

 

Hoy, mi mamá está de cumpleaños y el hecho de tenerla con vida y que Dios le haya permitido estar un año más a mi lado, es algo por el cuál voy a estar agradecida por el resto de mi vida. No me fijo en los demás, solo agradezco por todo lo que tengo y por tener el privilegio de tener a la mejor mamá un año más junto a mi, que espero; sean muchos más. ¡Feliz Cumpleaños Mamá! 

Iniciamos el mes con la invocación de la niñez guatemalteca: 1 de octubre Día del Niño y la Niña. Hoy más que nunca, esta niñez necesita el cuidado, protección y apoyo de los mayores. Sin embargo, ese principio de protección y cuidado está lejos de convertirse en “la mayor felicidad” de realización de los sueños para estos pequeños.

 

Curiosamente se hace un folklor ante estos rostros de la niñez; que desde lo local, municipal y nacional celebraron con el día del niño y la niña: que la alcaldesa, que los diputados, que de autoridad comunal… les ponemos a recrear el modelo del sistema de los grandes… una pantomima, porque son ellos y ellas la parte más vulnerable de esta sociedad. Tal vez el único ejercicio que nos reta a vernos en el espejo es esa pregunta que se les lanza: ¿qué quieres ser cuando seas grande?

 

Las respuestas son tan variadas, pero reflejan de repente eso que necesitamos como sociedad: el servicio y la solidaridad. Por ejemplo dicen, quiero ser médico o doctora, profesor, abogado… el relevo es pues necesario, y sí, necesitamos asegurarles buena educación y que puedan trabajar por “una moralidad” más consciente que acarree correntadas de sonrisa y felicidad.

 

Sin embargo, la niñez está sometida y obligada a la violencia; toma distintas expresiones y acciones que en la mente humana jamás hubiésemos pensado que sucederían cuando nosotros éramos patojos del capirucho, del trompo, de las canicas, y el barrilete… se oyeron fiestas alusivas que nos hicieron recordar también lo que nosotros hicimos en nuestra niñez. Se convierte pues en el folklor de esa realidad que encubre el dolor en el contexto guatemalteco:

 

Niños abandonados de la manera más cruel e inhumana, trata de personas (utilizados en la venta de los parques, pidiendo limosna, abusos); otros han tenido que viajar solos en la realización del sueño americano; se pierde la confianza en los lugares de juegos para la niñez en los centros comerciales debido a las mentes perversas que andan “rondando” y mirando a quien tomar en el descuido de los padres. Es posible que sintamos dolor, rabia o impotencia ante tamaño abuso hacia los más vulnerables, que con su inocencia siempre nos juegan con su travesura y preguntas y preguntas del ¿por qué?...

 

La niñez no está segura en este país, es pues un llamado de atención para lo que debemos pensar seriamente y corregir. No debe ser tolerado ni permitido ningún abuso económico, social y político hacia la niñez; más bien, se trata de facilitarles felicidad, creatividad y confianza en que esta sociedad respeta y trabaja, y desde aquí, que la niñez tenga las oportunidades para desarrollar sus cualidades. De no hacerlo, corremos el riesgo de perder una generación más por la inseguridad y violencia a los que son sometidos desde pequeños.

 

Hasta ellos sufren del impacto de la privatización, ya no hay parques y juegos de recreación al aire libre, todo se hace ahora en un centro comercial o en algún restaurante. Tremendo. Pienso que se debe recuperar la calle, el parque y los lugares públicos para disfrutar con nuestros hijos e hijas. ¿No podríamos considerar tener unos juegos, por ejemplo, en el Parque Central de Xela o de Toto? De repente, de repente…

Siempre he manifestado que nuestro país es muy rico en recursos naturales. La fauna y flora es diversa, -que en muchos casos-, desaprovechamos porque los gobiernos no han apoyado a los productores para darle valor agregado.  

 

Recientemente, viajé a uno de los municipios, que se ubica al norte de Quetzaltenango, encontrándome con varias fuentes de agua, -aunque ahora, ya nos son caudalosas como de antaño-, y, una variedad de productos de la época, y, para comentarles un poco, desayuné habas tiernas en caldo con apazote, tamalitos de elote y un elote cocido. ¡Qué rico! Luego, caminamos hacia la casa de uno de los vecinos, encontrándome con dos vacas y un ternero, -el vecino- entusiasmado, me comenta que la vaca cría una vez al año, ya he vendido varios terneros, me confía. Luego, caminamos hacia los árboles frutales, encontrándonos con árboles de durazno, de manzana, pera, entre otros. Me sorprendieron los árboles de manzana, las ramas se doblaban con tanta fruta, -bajemos algunas-, me dice el vecino, y, sólo al mover el árbol se caían las manzanas. Casi ya no comemos, me replica.

 

El relato anterior, es sólo un ejemplo, de que nuestro país es rico en recursos naturales, pero, los gobiernos no han tenido la visión de apoyar a los productores. El caso de la producción de manzana, se debe facilitar proceso de formación y capacitación a los productores, sobre temas: Producción, almacenamiento, comercialización e industrialización del producto. Si la manzana, se doblaban sus ramas por el peso de las frutas, -sin conocimientos científicos previos en la siembra-, entonces, producir con tecnología, podría ser mejor.

 

En cuanto al almacenamiento, actualmente, por ser el periodo de producción podría ser que el precio esté muy bajo, entonces, hay que enseñar a los productores formas de almacenamiento para que esté listo el producto en Navidad, -por ejemplo-, para sacar a la venta a nivel local, nacional e internacional. Pero, también, hay que preparar a los productores para la comercialización y apoyarlos en la apertura de mercados locales, regionales, nacionales e internacionales.

 

Otro aspecto, que hay que fortalecer en la producción local, es la industrialización del producto, es decir, sumarle valor agregado. El caso de la manzana, preparar jalea, conservas, jugos, pasteles, mermeladas, etc. Este es uno de los grandes desafíos de las autoridades municipales, departamentales y nacionales. ¿Qué se lograría con la producción, comercialización e industrialización de nuestros productos? La generación de empleos y aprovechamiento de nuestros productos.

 

Pero, para lograr lo anterior, resulta imprescindible la participación de todos los sectores, las autoridades; los establecimientos educativos, las autoridades educativas deben velar porque en el establecimiento se consuman productos locales; la sociedad en general, debemos consumir nuestros productos. En navidad, por ejemplo, regalemos y consumamos productos de las comunidades. Nuestros productos también son de calidad.

 

Fotografía: Cocinas y Recetas

Blog | Derecho a ser felices

Septiembre 29, 2017

El ser humano en su más hondo sentir va en busca de metas que de una u otra manera van a determinar sus prioridades, depende de cómo se enfrente la vida así será su presente y su futuro, no cabe duda que la visión es importante determinarla para no estar vagando sin rumbo fijo por caminos que a veces nos llevan a perdernos.

 

En diferentes lugares nos encontramos con personajes que han bajado la guardia y sienten que el ser infelices es algo natural o divino, se han acomodado a ciertos patrones de conducta que les roba el derecho a soñar.

 

Como dicen algunos motivadores, cada problema es una oportunidad para superarnos, no quedarnos en él y pensar que todas las puertas están cerradas, llegando incluso al suicidio como única alternativa encontrada en una atormentada mente.

 

Es cierto que la realidad puede verse como algo incontrolable, fuera de todas nuestras fuerzas para superarla, pero de los grandes retos salen las grandes soluciones que pueden revertir todo lo negativo, todo depende del grado de conciencia que podamos adquirir para no doblegarnos por lo que nos sucede, que puede ser algo pasajero o algo que parece estacionarse como nube negra que no permite ver el sol.

 

No hay nada como comprender que si bien no todo puede ser solo para bien, tampoco de la misma manera no todo puede ser solo para mal, el mundo es un constante péndulo que en determinadas situaciones nos puede situar en uno de sus extremos o en el medio, como que nos reta a ver que tanto estamos preparados para salir de los obstáculos.

 

La forma de entender lo que tenemos frente a nosotros es cuestión de vida o muerte, como el ejemplo del vaso a medio llenar, unos dirán que está medio lleno y otros que medio vacío, percepciones que dan la pauta de paradigmas que en ocasiones nos ciegan el entendimiento o el conocimiento.

 

Es menester que aprendamos y a veces desaprendamos lo que nos toca vivir, nuestra existencia es dinámica, quien se queda quieto puede no llegar a conseguir lo que anhela muy fervientemente, nuestra mente debe estar ocupada con pensamientos positivos, no vale la pena vivir atormentados por situaciones que pueden ser hipotéticas y que nunca pueden ser realidad.

 

La vida nos convoca a abrir alas, ver con optimismo lo que estamos haciendo, tenemos el amplio derecho a ser felices, no permitamos que nadie nos robe ese derecho, abramos los ojos, miremos el cielo, la naturaleza al ser que amamos y, vayamos al encuentro de esa luz que nos hemos negado y, siempre ha estado ahí esperándonos para alumbrar nuestro sendero.

 

Si hay que luchar, luchemos, sin perder la calma, que la sonrisa nos acompañe y compartámosla con nuestros semejantes, dejemos por un  lado la queja y el lamento comprendamos que merecemos ser felices.

A pesar de la sacudida y mensaje de la sociedad civil dado al clan de la corrupción y su presidente, se nota que están y seguirán aferrados a su ambición y escudo de protección y no dejar el paso hacia de la transparencia para avanzar hacia eso que todos anhelamos: la paz, la justicia y la seguridad.

 

Pero no, su cinismo es tan inmoral y lleva en cola a otros muchos que también cacarean la “soberanía y fuera la intervención” que vuelven a polarizar a la sociedad con su eslogan de “izquierdistas”. Jamás en la historia de Guatemala hemos visto a estructura criminal mejor organizada y con plan a largo plazo para someter a sus anchas a todo un pueblo, no le importa la educación, la salud, la infraestructura.

 

Como decía la canción aquella “es tan duro ese cuero” que hoy se ríe permanentemente de nosotros. Qué pena y qué crisis bien orquestada, ¿será posible que la sociedad civil ya no tenga mayor fuerza para seguir exigiendo depuración y justicia?

 

Aquí llamo a la reflexión sobre este proceso, me parece que ahora debe el liderazgo indígena unirse y analizar la propuesta política que están haciendo y que se conoce en las redes sociales: el proyecto de nación, la plurinacionalidad, entre los temas fundamentales para la refundación de esto que hemos llamado Estado.

 

¿Por qué el liderazgo maya no ha sido capaz de reunirse y encontrar los elementos comunes de su lucha política? llamémoslo Articulación. Esta realidad muestra lo difícil que es encontrarse y caminar juntos por el momento, porque no hay que ver más las marchas donde cada una de esta organizaciones indígenas camino por su lado. Es pues una pena que no se aproveche la oportunidad política para entrar en serio con una demanda coordinada y de trabajo comunitario para recuperar esta sociedad.

 

El proyecto político de refundación del Estado exige que el liderazgo indígena esté hoy más que nunca orgánicamente articulado y que el consenso por el país prevalezca, más que fijarse solamente en el protagonismo y egoísmo institucional.

 

Es preciso escribir y llamar la atención sobre esto, la Articulación, porque la ciudadanía exige que esta democracia representativa sea eso, que parta de las necesidades de los pueblos y que construya el desarrollo desde la riqueza de cada una de las comunidades, pero con un liderazgo unido. ¿Es tan difícil caminar hacia ese propósito?

 

De repente oímos que estos proyectos políticos de CPO, Waquib’ Kej, CODECA encuentren el espacio y la voluntad para analizar su propuesta de refundación… de repente…