Diciembre 15, 2017

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La Época de Oro del periodismo altense

By Enero 22, 2017 0

El periodismo quezalteco tan prodigio, tan abundante, tan disímbolo, tan fértil, es una expresión sociocultural nacida en los días del Sexto Estado de la Federación Centroamericana.

En él cuajaron ideales, conceptos, pensamientos de libertad. Aquellas muestras reflejan el sentido social del pensamiento cercano a la mitad del siglo XIX, leerlas es viajar en el tiempo y encontrarnos en un mundo sencillo que aspiraba solamente hallar una vida de tranquilidad. “El Quezal”, “El Informe” y “La Gaceta de Gobierno”, aplastadas brutalmente por la bota del torvo criminal Rafael Carrera en su invasión a Los d17 en 1840. El oasis cultural que se había abierto se convirtió en una larga noche en que las ideas fueron reprimidas. Muerto el tirano, otra opresión de corte liberal imposibilitada de seguir sujetando la mente, aceptó a medias la reapertura del proyecto escrito.

 

En 1872, se abre la compuerta al aparecer “El amigo de la Juventud” periódico juvenil redactado por los alumnos del Instituto de Varones bajo la batuta del pedagogo don Angel L. Venero y aquí vino el torrente: diarios, quincenarios, bisemanarios, trisemanarios y periódicos de ocasión inundaron las calles de la entonces cuatricentenaria y aristocrática Xelajú. Aquí se pensaba, aquí se sabía, aquí se discutía. En la época de oro circularon seis diarios, cuatro matutinos y dos vespertinos, algo que no ocurría en otros pueblos. Investigando hemos llenado de páginas con nombres y fechas de la abundante cosecha periodística altense.

 

De todos esos hermoso periódicos, me referiré a uno, el Diario de Los d17 aparecido en 1910. Circuló en tres épocas, la más popular cuando la dirigió Jaime Sabartés, un español llegado a la ciudad, quién después partió a Europa siendo secretario del pintor Pablo Picasso y su primer biógrafo. La biografía apareció en Londres años después, hubo un ejemplar en Quezaltenango, no tengo noticia si fue traducida al castellano. Precursores suyos fueron “El Bien Público” llamado el diario más antiguo de occidente; el “Diario de Occidente”; “el comercio”; y contemporáneos “El Diario de la Tarde”, “La Época” y “La Idea”.

 

El Diario de Los d17 tuvo, como ya dijimos, tres épocas, de la primera no poseemos ejemplares para conocer al director; de la segunda en 1915, fue dirigida por Carlos Wild Ospina; la tercera Jaime Sabartés en 1920, Ernesto Carrera en 1921 y José Mérida en 1923, ese año se publicaba la revista “Vida”. Sí no fue en 1923, fue en 1924, cuando desapareció. Las hemerotecas no cuentan con la colección, de mi parte solo poseo números sueltos que adquirí a descendientes de familias quezaltecas, ejemplares que estaban condenados al fuego por la ignorancia.

 

En aquellos años florecía el fútbol. Existía la Asociación Deportiva Quezalteca. Un 26 de octubre de 1919, se jugó el Primer Campeonato Nacional entre la “Selección Quezalteca” y el equipo “Hércules de Guatemala”. Aquello fue todo un acontecimiento, se nombraron delegaciones de quezaltecos que salieron en varios autos a recibir al equipo capitalino, entre ellos el auto tripulado por Jaime Sabartés, director del Diario Los d17. Dicho diario en su edición del 7 de agosto de 1920, anuncia el “CUARTO JUEGO DEL CAMPEONATO DEL DIARIO DE LOS d17”. El encuentro se llevó a cabo en el campo de “La Democracia”, conocido después como el “Campo Belga”, situado atrás de la desaparecida Labor “Las Trinitarias”, entre los equipos “Occidental Deportivo” y el “América”.

 

Es necesario y básico conocer la existencia de los viejos periódicos. A través de ellos el historiador o el investigador alcanzan hoy, a tener una fisonomía de Xelajú y de su gente. Quienes hemos buscado en el tiempo nos familiarizamos con estos añejos periodos que marcan el grado cultural alcanzado por las generaciones desaparecidas.

 

Hoy, ya trascurridos los primeros años del Siglo XXI un grupo de jóvenes han retomado el espíritu periodístico y dan a luz a las generaciones presentes esta publicación que busca continuar el legado de antaño. ¡Enhorabuena por Quezaltenango!

 

Nota el editor: El historiador prefiere usar la palabra Quezaltenango, para dirigirse a la ciudad de Los d17, como antiguamente se nombraba. 

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