Diciembre 15, 2017

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Nicolás II

By Noviembre 11, 2017 0

En 1917, el mundo se desangraba en la llamada “Gran Guerra”, conflicto bélico que por primera vez en la historia, contaba con participantes de todos los continentes.

 

Las alianzas durante el conflicto se vieron afectadas a la caída del Zar Nicolás II en Rusia en marzo de 1917. Causada por los acontecimientos de la primera ola de la revolución.

 

“Nicolás el Sanguinario” como le llamaban sus críticos, fue el último Zar de Rusia, gobernó desde la muerte de su padre Alejandro III en octubre de 1894.

 

El apodo de Sanguinario se lo debe a la Tragedia de Jodynka, el Domingo Sangriento y por los programas antisemitas. Al ser jefe de Estado ordenó la movilización de agosto de 1914, misma que marca el inicio de la Gran Guerra, conocida también como la Primera Guerra Mundial.

 

Todos los acontecimientos descritos anteriormente marcaron el declive y por consecuencia, el derrumbe de la dinastía Románov.

 

Al estallar la primera ola de la revolución en febrero de 1917, los acontecimientos impusieron el final de su reinado, el Zar fue detenido cuando intentaba volver del cuartel general a la capital.

 

El tren donde se conducía fue detenido en Dno, Gubèrniya de Pskov, donde fue obligado a abdicar él, además de abdicar en nombre de su hijo.

 

Desde ese momento vivió momentos dolorosos y de mucho riesgo, pues fue apresado junto con su familia y viviendo un verdadero éxodo guardo prisión en el Palacio de Alejandro, después en la casa del gobernador de Tobolsk y finalmente en Casa Ipátiev en Ekaterimburgo.

 

Nicolás II y su familia además del medico personal y un criado fueron asesinados en el sotano de la casa por los bolcheviques en la madrugada del 16 al 17 de julio de 1918.

 

El acto fue ordenado por Vladímir Ilich Lenin y por el líder bolchevique Yákov Sverdlov.

 

Este año se conmemoran cien años de la revolución rusa, por lo que Diario de Los Altos hará un recorrido por los principales actores de aquella hazaña histórica que derivo en el surgimiento de la URSS y la posterior radicalización de los postulados marxistas.

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Eleazar Adolfo Molina

Eleázar Adolfo Molina (1990) Escritor. Primera experiencia en periodismo. Narrador y poeta. Liberal. Católico. Viajero constante del tiempo y el espacio. Profesor en Literatura y Ciencias Sociales. Apasionado del fútbol. Soñador incansable.  eamolina@diariodelosaltos.com