Desde las instalaciones de Casa No’j en el centro de la Ciudad de Quetzaltenango, la figura del inventivo Fabricio Amézquita aparece desde temprano orquestando las gestiones culturales del día a día.
En el 2018, Fabricio obtuvo la dirección de este centro de arte y cultura. Aunque Fabricio radique en Salcajá y sea oriundo de Totonicapán, su amor por el arte le ha motivado a emprender desde todas las aristas posibles a su alcance en Xela, pensando en dicho punto como un foco artístico a nivel regional y centroamericano.
Un ejemplo de su vocación por el arte es la conformación en el 2008 de Fábrica de Ideas, un concepto novedoso de exposición cuyo potencial radica en la plástica visual. Ser curador de arte también le ha permitido casi un centenar de exposiciones a la fecha, talleres de plástica para todas las edades y apoyo para incalculable cantidad de artistas nacionales e internacionales.
Cabe destacar que esta labor le posiciona como una de las personas más influyentes a nivel nacional, prueba de ello es su aparición en la XIII Edición de Guatemaltecos Ilustres, así como la cantidad basta de entrevistas o reportajes que le han realizado por su importante labor al cuidado del arte en la Ciudad de Quetzaltenango.
Escritores, dibujantes, pintores, escultores y diversos artistas de todo tipo han gozado de los espacios y oportunidades que Amézquita les ha brindado a través de su impecable gestión cultural. Acogidos todos como una gran comunidad de artistas sin importar su origen étnico, geográfico, creencias, ideologías, género o edad; Fabricio comenta que para él son como una familia y que la pasión por el arte y la creatividad es lo que les une a todos por igual.
Siempre ameno, Fabricio Amézquita detalla que su apego al arte es una herencia de su abuelo, quien fuera escultor. Desde el 2008 era ayudante en la gestión de Casa No’j, lugar que le dio cabida en el área de museografía y al que actualmente se debe como director. Sus conocimientos tampoco se limitan a la curaduría de arte, estudió alrededor de 15 años artes escénicas y se ha formado en un ambiente cultural quetzalteco privilegiado, a través de sus capacidades de improvisación, organización y mediación.
Su formación es un reto diario en la cotidianidad cultural del Occidente del país. Fabricio resalta constantemente su posición de abordar con la mejor actitud las deficiencias culturales que enfrenta el país, y particularmente la región. Sus resoluciones siempre llevan implícitamente un sello característico de empatía y riesgos que pocos están dispuestos a asumir.
En su camino como director de cultura, Amézquita ha formado parte del equipo organizador de la 49 Edición del Certamen Arturo Martínez, junto a la Fundación Rozas Botrán, entre otros eventos de gran relevancia, que incluyen también el dar cabida al Festival de Cine Ícaro en las instalaciones de Casa No’j.
Es necesario destacar que su carisma e influencia lo han acercado a la organización de la FILXELA en sus tres ediciones, hasta este 2020 (esta última que fuera en formato virtual). Este festival literario se ha convertido en un punto de encuentro y diálogo de gran importancia. Como no podría ser de otra manera, este gestor cultural está detrás de buena parte de la logística del evento, acompañado de Manuel Rodas, editor de Sión Editorial, trayendo la atención a Casa No’j como epicentro cultural.
Sin duda, un admirable personaje con las capacidades de mejorar las condiciones en las que se encuentra la gestión cultural y artística de Xela. Fabricio tiene la creativa visión y virtud para destacarse en el cargo que ocupa por su conocimiento y su facilidad de hacer accesible el mundo artístico para cualquiera.
El trabajo de Fabricio no se ha detenido ni siquiera por la pandemia del Covid-19. Se ha convertido en un hábil entrevistador junto a Erika Barrientos, a través de su programa Diálogos Con Café, llevando a través de Facebook Live, a distintos personajes del ámbito artístico nacional, entre otras dinámicas virtuales.
Fotografías cortesía de Fabricio Amézquita.
Este artículo contiene fragmentos de una nota publicada anteriormente en Revista La Fábri/k/ el 22 de noviembre de 2018, cuya redacción es autoría del periodista Rodrigo Villalobos Fajardo.
