Connect with us

Tacita de Plata

Celebramos 180 años de la fundación del Sexto Estado de Los Altos

Eleázar Adolfo Molina

Publicado

el

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

El 2 de febrero se conmemora un aniversario más del “Acta de pronunciamiento de Quetzaltenango”, documento que daba vida al Estado de Los Altos.

La historia nacional de Guatemala tiene un gran velo de misterio, de preguntas sin respuestas y sobre todo de censura. Desde el mismo 15 de septiembre de 1821, pasando por la Federación Centroamericana, los gobiernos liberales, Estrada Cabrera y Ubico, la Revolución y Contra Revolución, añadiendo el conflicto armado interno y nuestro día a día.

1838 era un año convulso para la Federación Centroamericana, disputas de las clases dominantes para poder controlar todo, una guerra civil en el Estado de Guatemala que desangraba el oriente y el centro. Anarquía, debilidad. Gálvez contra Carrera. Carrera contra Morazán.

En medio de este tornado de sucesos y sangre, un 2 de febrero de 1838, se enarbolaba la bandera de la libertad por parte de la élite que controlaba la ciudad de Quetzaltenango.

La ciudad en los primeros días estuvo sola ante esta aventura estatal. Fue hasta el 5 de febrero que las alcaldías de San Miguel Totonicapán y Sololá se unieron formalmente al Estado de Los Altos

La villa de Suchitepéquez, que en la división geográfica de aquella época formaba parte del departamento de Sololá se ensambló a la causa altense, al prometérseles convertirlos en departamento, situación que traería beneficio a Mazatenango, Cuyotenango y Retalhuleu.

Este era el territorio del Estado de Los Altos dentro de la Federación Centroamericana. / Foto: la-opinion-argentina.blogspot.com

Para el investigador Arturo Taracena Arriola “queda claro que la ciudad de Quetzaltenango fue la que se pronunció en favor de convertirse en Estado aparte del de Guatemala y que su propósito inicial consistió en convencer a los otros departamentos altenses (Totonicapán y Sololá, incluido en este el partido de Suchitepéquez) de seguir su ejemplo”.

Los primeros dos puntos de aquella acta mencionan: “1°. Los habitantes de esta ciudad, se segregan del Estado de Guatemala, hasta que el congreso federal decrete la formación de un Sexto Estado”.

Sin embargo, al segregarse la ciudad, esta quedaba indefensa, por lo que en el punto dos del acta reza que “Entretanto que esto se verifica, el pueblo se somete a la protección de las autoridades supremas federales de la República y será regido por un gobierno provisorio”.

El naciente Estado se ponía bajo la protección de Morazán que en aquel momento había negado apoyo a Gálvez para controlar a los montañeses, permitiendo el ascenso de Rafael Carrera, situación que lamentaría después.

El día 5 de febrero se forma un ejecutivo compuesto por cuatro miembros, Marcelo Molina Mata por Quetzaltenango, Félix Juárez por Sololá, Joaquín Mont Prats por Totonicapán y José Tomás Sacasa por Suchitepéquez.

Retrato de Marcelo Molina, posteriormente fusilado por Rafael Carrera. / Foto DLA: archivo

Para el historiador altense Oscar Soto “la creación del Estado de Los Altos, fue un hecho histórico, político, económico y social dentro de la Federación Centroamericana; que pese a su importancia no se le ha dado un lugar dentro de los programas de estudio de nuestra educación nacional”.

Taracena Arriola menciona que la historia del Estado de Los Altos “es principalmente la historia de una élite, porque los promotores y actores de esa gesta histórica fueron en gran medida los miembros de las élites departamentales de la región de Los Altos, compuestas por una minoría de criollos y ladinos”.

El 2 de febrero se conmemora el pronunciamiento de una ciudad contra una anarquía y un sistema que no era acorde a sus deseos. El inicio de un sueño de libertad que intento dos veces más levantarse.

No es correcto decir que Quetzaltenango fue un país. Quizás si los acontecimientos históricos que sucedieron después de aquella memorable fecha, hubiesen sido distintos, que aquel Estado de Los Altos se hubiese mantenido, hoy probablemente seriamos una nación de las que componen el istmo centroamericano. Fue un trámite administrativo, equivalente en nuestros días al que se realiza para la creación de un departamento.

Sin embargo, la importancia de aquel acontecimiento histórico es incuestionable. Por primera vez se debatió la idea de suprimir el monopolio político, económico y administrativo que ha tenido la capital. Al no tener solución se opta por la creación de un nuevo Estado.

Ese acto de segregación, de tomar en manos propias los destinos de una región fue suficiente para que quedará una herencia en la psiquis de la sociedad altense. El orgullo viene desde ese momento, de las batallas posteriores y de los martirios que se sufrieron por la causa del Estado de Los Altos.

Dicho sueño de libertad debe ir más allá en nuestros días y no quedarse a ser el nombre de una barra que cada semana apoya a nuestro equipo de futbol. Al ser la segunda ciudad del país, en la coyuntura en que vivimos hoy en día, le debemos el coraje de luchar por nuestros ideales, por mejorar nuestra ciudad a los altenses que enarbolaron las ideas de la libertad.

Quezaltenango, durante los primeros días de la Patria / Foto DLA: archivo

Nostálgicamente vemos como la ciudad sucumbe ante la indiferencia y el olvido, no solo de las autoridades en turno, también del quetzalteco. Desconocemos nuestra historia, somos indiferentes ante problemas que nos atañen a todos como sociedad.

Una muestra de gratitud al legado del Estado de Los Altos, debe ser retomar el liderazgo a nivel nacional, con líderes políticos, con artistas plásticos, músicos y poetas. Vivir realmente la Cuna de la Cultura y dejar de vivir en el pasado. Independizarnos de toda indiferencia y levantar de nuevo un nuevo Teatro, un nuevo Palacio Municipal, una nueva Torre a Centroamérica.

Los altenses somos románticos por excelencia, pero ese romanticismo no debe traducirse en el letargo en el que nos encontramos.

¿Qué dirán de nosotros en 179 años? ¿Hablarán de nosotros o seguirán hablando de aquellos valientes que sí hicieron historia?

Los sueños de libertad, desarrollo y justicia, vienen de la mano con la palabra trabajo. El orgullo debe traducirse en acción. Los Altos no es el pasado que quedó sepultado por las balas del ejército de Carrera, Los Altos somos nosotros, luchando día a día por ser mejores.

Ver nota completa
Advertisement
1 Comment

1 Comment

  1. Manuel Pinto

    12 febrero, 2018 at 1:20 pm

    Que viva el héroe Nacional Rafal Carrera y muerte a los traidores de los altos.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tacita de Plata

#Cine | The Post: la antorcha de la libertad de prensa

Eleázar Adolfo Molina

Publicado

el

  • 7
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Steven Spielberg es un titán de la dirección cinematográfica. En los últimos años ha explorado historias reales y dramáticas, regalándonos extraordinarias películas.

Ahora se ha unido con Meryl Streep y Tom Hanks, otras dos enormes luminarias de Hollywood para regalarnos una historia extraordinaria, en la lucha por la libertad de prensa.

The Post, es la historia sobre la lucha llevada en contra de la presidencia de Richard Nixon por The Washington Post y The New York Times, en su afán por publicar los archivos del Pentágono que demostraban las mentiras de los presidentes estadounidenses respecto a la guerra de Vietnam.

Mery Streep realiza una de las actuaciones más memorables de su carrera, pues encarna a la editora en jefe del Washington Post, Kay Graham. Este papel la tiene nominada este año como mejor actriz a los premios Oscar.

La película, se encuentra dentro de las nominadas a Mejor Película del Año. Su trama y argumento giran en torno a la lucha por la libertad de prensa y a la equidad de género en torno al trabajo, pues se observa la lucha entre Kay Graham y el concejo editorial que no apoyaba sus decisiones por ser mujer.

Se puede observar además, la presidencia de Nixon retratada como una presidencia censuradora e inquisitiva, situación que le llevo a ser el único presidente de Estados Unidos en renunciar al cargo.

Spielberg esgrime una película extraordinaria, didáctica y amena. En ella nos presenta una oda al periodismo de investigación, además de la ya mencionada lucha por el ideal de la libertad de prensa.

El director invita al periodismo moderno a repensar mejor las cosas, ya que hace una extraordinaria defensa del arte periodístico, en un mundo donde domina la nota roja, rosa o fantástica. La involución del periodismo que se dedica a desinformar y volverse parte de la civilización de espectáculo.

Spielberg nos muestra las grandes salas de redacción, con periodistas que eran de calidad, que buscaban las fuentes confiables, que luchaban por las primicias de las noticias. No como los medios actuales, que se basan en twitter para dar fuentes de noticias.

La historia demuestra el trauma de los norteamericanos al descubrir que desde la presidencia de Kennedy sabían que no podían ganar la guerra en Vietnam. Señalando al secretario McNamara, pues hace el informe que sirve de detonante de las publicaciones periodísticas.

La película defiende dos ideales, la libertad de prensa y el de un cine que ya no busca el arte, tan solo el entretenimiento. Es una carta de invitación para evaluar lo que consideramos prensa y lo que consideramos correcto.

The Post, es sin dudas una película que no deja indiferente a quien la vea, pues el papel de la mujer dentro de la lucha por la libertad de prensa fue determinante. La película es una oda a la prensa y a la equidad.

Ver nota completa

Tacita de Plata

#Cine | La belleza está allí, en La forma del agua

Eleázar Adolfo Molina

Publicado

el

  • 19
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

El mexicano Guillermo Del Toro nos regala una nueva obra cinematográfica, fresca, sublime y con un tinte de intensa y apasionada revolución sexual.

La forma del agua, se ha convertido en este 2018 en la película con más nominaciones para los premios de la Academia de Hollywood, conocidos como los premios Oscar.

La película cuenta con un extraordinario repertorio musical, obra de Alexandre Desplat, quien fue premiado con un Oscar por su música ya en una ocasión con El gran hotel Budapest.

La fotografía es una de las más desarrolladas en la película, el juego de planos y enfoques a lo largo de la historia, nos permite contemplar cada uno de los detalles y colores de una historia, ambientada en los Estados Unidos de Eisenhower.

Se podría decir que La forma del agua, es una oda a la inclusión y a la equidad realizada por Del Toro, pues nos narra la historia de un amor sumamente imposible y marginado.

Elisa Esposito es el principal personaje de la historia; ella es una mujer que quedó muda por un accidente que le deja unas cicatrices en el cuello. Se comunica usando el lenguaje de señas.

Vive sola, al lado de un pintor que es homosexual. Ella es conserje de un laboratorio secreto en Baltimore, pero por su discapacidad es marginada por sus compañeros y sus superiores.

En la historia, Del Toro, nos regala un argumento en donde la libertad, el amor y ante todo, la igualdad son los pendones que se pueden apreciar a lo largo de toda su obra. Ya que por medio de los diferentes personajes, nos relata una historia que nos remarca la importancia del amor, en su más pura expresión.

Guillermo Del Toro explora el romance de cuento de hadas, mostrado en la Bella y la Bestia, pues él decide ir más lejos. Demostrando que la relación entre Elisa y el anfibio pasa a ser sexual.

En toda la película no se observa una escena explicita de sexo, sin embargo el magistral trabajo de Del Toro, logra hacer que el espectador contemple una relación zoofilica entre los protagonistas principales.

Esta revolución del cineasta mexicano, lo reivindica como el más grande director de cine fantástico de la actualidad, ya que sus monstruos son lo más cercano al reflejo mismo de la humanidad.

La forma del agua, se convierte en la alegoría perfecta de la aceptación del amor en sus distintas formas. Levantando consigo el debate de los límites del amor, la equidad.

Para The Ringer, medio especializado en cine, el filme de Del Toro es el conceptualmente más atrevido en mucho tiempo.

“Lo único que la separa de una calificación para mayores de 18 años es la ausencia de la erección de la criatura en pantalla (aunque Elisa la describe con lenguaje de signos)”, escribe Kate Knibbs. “Este extravagante erotismo no ha detenido los aplausos del público y la crítica. Yo les aplaudo por una razón diferente: que una fábula freak sobre el poder del sexo entre especies se haya convertido en algo generalista”.

Quizás sea por esa irreverencia o ese sentido de la igualdad, qué el filme de Del Toro se ha convertido en el favorito de Hollywood en el presente año. Sin lugar a dudas es una película que se debe, contemplar y admirar, con la más amplia apertura de la mente claro está.

Ver nota completa

Tacita de Plata

10 piezas en marimba que todo quetzalteco debe escuchar

Eleázar Adolfo Molina

Publicado

el

  • 117
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Este 20 de febrero se conmemora el día de la identidad nacional, el Día de la Marimba, nuestro instrumento nacional.

La ciudad de Quetzaltenango y toda la región de Los Altos deben sentirse orgullosa, pues es de estas tierras de donde han emergido los maestros marimbistas más virtuosos de nuestra Guatemala.

Es por eso que hoy, en homenaje al instrumento nacional, en un emotivo recordatorio de aquellos almuerzos familiares alrededor de las mesas de los abuelos, compartimos con ustedes trece piezas de marimba para enamorarnos de nuestra Xelajú eterna.

Uno de nuestros más grandes compositores sin duda alguna es Wotzbelí Aguilar, autor de diversas piezas musicales, la primera que compartimos del maestro, es una que puede realmente enarbolar el sentimiento altense.

“Tristezas quetzaltecas” es una composición musical que posee una melodía alegre, que a pesar del nombre, nos recuerda que nuestras tristezas tendrán consuelo siempre, además de recordarnos que en la vida, debemos sonreír, pues al escuchar esta melodía, una sonrisa melancólica nos une a la tierra que nos vio nacer.

La fe es uno de los elementos esenciales en el alma de los altenses, es por eso que no es de extrañar que la siguiente composición nos haga memoria de nuestras raíces y de la creencia de nuestro pueblo.

A ritmo de son, el maestro Raymundo Díaz compuso para la enternecedora imagen del Niño del Santísimo esta pieza musical. Misma que en palabras del finado artista, trataba de retratar la ternura e inocencia del divino infante de la ciudad altense.

El son del Niño del Santísimo es una de las composiciones musicales vertebrales dentro del pensamiento que ayuda a formar la forma de vida de la ciudad de Quetzaltenango.

Sin lugar a dudas el más polifacético y recordado compositor de marimba de la ciudad es el recordado Domingo Betancourt. Mismo que ayudó a forjar la presencia de la marimba por medio de sus obras musicales de incalculable valor.

Una de ellas es la melodía titulada “Santiaguito”, misma que hace alusión al volcán homónimo. De alegra melodía y singular armonía, nos vuelve a demostrar la alegría de la marimba en su sonido.

La ciudad de Quetzaltenango no se puede concebir sin su equipo de futbol el Xelajú Mario Camposeco, el equipo departamental más victorioso del futbol guatemalteco.

La pasión que despierta dicho equipo invade todo el movimiento de vida de la ciudad, el cariño que se le tiene a la institución es tan grande, que en homenaje al campeón nacional de 1962, Luis Hurtado, compuso esta festiva pieza de marimba titulada “Xelajú MC”.

El maestro músico Jesús Castillo, oriundo del municipio de San Juan Ostuncalco, sin lugar a dudas fue una de las lumbreras del arte nacional en la primera mitad del siglo XX.

Su obra magistral titulada “Fiesta de pájaros” es una de las melodías más exquisitas realizadas en tierras guatemaltecas. Los arreglos musicales para poder ejecutar la misma en marimba fueron hechos por el maestro Rocael Hurtado.

La Virgen del Rosario ocupa un lugar central en el corazón de la ciudad. El mes de octubre marca la feria patronal de la ciudad que acude a ella en todo momento.

Su belleza e historia cautivaron al maestro Wotzbelí Aguilar quien le compuso la pieza musical titulada “La Patrona de mi pueblo”. Misma que enarbola el sentimiento de alegría, nostalgia y fe de un pueblo.

La ciudad de Quetzaltenango es la tierra que ha abrazado la marimba. En su entrada principal podemos observar el hermoso monumento a la marimba obra del maestro Galleotti Torres.

El corazón de un quetzalteco siempre buscará volver a su hogar, regresar a su tierra, esta tierra nuestra, pues en ella hemos depositado a nuestros difuntos, hemos ganado y perdido amores, hemos vivido.

Hay cuatro composiciones de marimba que vuelven única a la ciudad de Quetzaltenango. Las cuatro reflejan a su manera el sentimiento altense, el orgullo y el amor por esta tierra.

La primera es obra del maestro Benedicto Sáenz, importante músico en la historia nacional, nacido de la nueva Guatemala de la Asunción, le compuso este hermoso vals a la ciudad, al que tituló simplemente “Xelajú”.

Después de los terremotos de principio de siglo XX, viendo a su ciudad devastada, el compositor Mariano Valverde escribió su obra magistral, un extraordinario vals, que a la luz de la tristeza de los temblores, nos recordó que vale la pena vivir.

Elegante vals que encoge el corazón y hace revivir viejos amores, viejas tristezas, viejas tertulias. De seguro caminó por las calles en ruinas y en la oscuridad vio una luz, la luz de la luna. Entonces de su alma nos regaló “Noche de luna entre ruinas”.

El orgullo de la ciudad fue el Ferrocarril de Los Altos. Medio de transporte que cruzaba la boca costa guatemalteca para conectar la ciudad de la estrella con el mar. Su tramo corto al igual que su vida, llevaba los vagones del tren eléctrico de Quetzaltenango a San Felipe Retalhuleu.

Domingo Betancourt, joven en el momento de la inauguración del ferrocarril, compuso para la eternidad la festiva pieza de marimba titulada “Ferrocarril de Los Altos”. El ferrocarril nos lo arrebató Ubico, pero sigue vivo en nuestros corazones por medio de dicha composición.

Para concluir este paseo musical por nuestras piezas de marimba, es imposible dejar de lado el himno de todos los quetzaltecos.

El amor siempre será elemento importante en nuestra ciudad, es el combustible que nos mueve. Francisco “Paco” Pérez nos regala el hermoso vals titulado “Luna de Xelajú”. ¿Quién no ha suspirado por una morena?

La marimba es nuestro instrumento nacional, en sus sonidos podemos encontrar el sístole y diástole de nuestro ser. Hemos crecido oyendo las más bellas composiciones. Nos hemos descubierto guatemaltecos por medio de sus acordes. La marimba es un orgullo de Los Altos.

Ver nota completa
Advertisement

Copyright © 2018 Diario de los Altos. Quetzaltenango Guatemala.